Finales de julio 2013
Qué bonito es el cine.
El otro día nos tomamos unos días de asueto tras la campaña en el lago Nakuru. La idea fue ir a ver olorgesaillie, los que dijeron que era unos de los yacimientos más impresionantes de la tierra se quedaron cortos, y luego pasar un par de días en el parque de Amboseli, pegadito a las faldas del Kilimanjaro, que está ya en Tanzania.
El viaje fue duro, pero con muy bonitos paisajes en muchos momentos, en el yacimiento pasaríamos noche en unas bandas (cabaña en swhajili) que están muy bien de precio. Llenos de polvo y cansados llegamos al lugar y, oh sorpresa.... ¡Que viene la tele!, como diría Mari Tere de la que se avecina, pero para ser más correctos, ¡que vienen los del cine!
Ya había escuchado que la industria del cine era de las más contaminantes que hay, en aquel momento fue cuando lo entendí. Resulta que un cineasta italiano estaba rodando en aquellos parajes paradisiacos su obra maestra, su opera prima, un anuncio de anís el mono o un remake de Don Pepone, me importa bien poco, y tenía montado un Cristo importante.
El tipo y su grupo de asesores pensaron, nos vamos a Africa, pero al culo del mundo, sin rastro de comodidades occidentales, pero, que cojones, para que vamos adaptarnos. Dicho y hecho, habían acordonado una zona, bueno realmente vallado un perímetro, que para que lo entiendan incluso los de la ESO, equivalía a un campo de fútbol. Allí habían colocado las tiendas de campaña, las duchas con agua caliente, unos asistentes se encargaban de tener un perolo grande con agua en el fuego, recuerdo que es un lugar tropical y semidesértico donde una ducha de agua del tiempo (la que tomé yo) provoca un primer escalofrío, tenían además zonas para comer, de esparcimiento..... Estaban completamente aislados, tío de que tenéis miedo, ¿de que venga un niño a saludar? Leones no hay y a los escorpiones y culebras malignas se la pela vuestra valla.
Pero lo mejor eran los cuatro candiles que tenían para iluminarse, que austeridad, que hijos de puta, la catedral de Burgos tiene menos vatios que su campamento. Me recordó a encuentros en la tercera fase, cuando preparan el lugar del contacto. Se podía ver una hormiga en el suelo de noche. Colega, que se te va el presupuesto en bombillas y generador, que esa es otra cuestión.... Ir a escuchar los pipis y no quitarte de la cabeza el rrrrrrrrrrrrr del generador, hasta las 11 lo tuvieron (aquí uno se retira a dormir a las nueve como muy tarde). Rob fue a darles un toque, yo tenía un foco apuntándome a la cabaña.... Grrrrrrr, estaba a punto de confesar el asesinato de Kennedy cuando lo quitaron.
Para rematar, a las cuatro de la mañana se ponen a trajinar, voces, coches para arriba, coches para abajo y el puto generador de nuevo a sonar.
Eso sí, tras nuestra cena en la lumbre (pollo al curry), y un desayuno relajado, darte un paseo por olorgeasillie, uno de los paisajes más bonitos que hay, casi en el fondo del Rift Valley, viendo los diferentes pisos de fallas elevarse, en un ambiente semidesértico, con decenas de pájaros y viendo el yacimiento con millares de bifaces hace que se te olvide la contaminación de la industria del cine y tú, querido anónimo cineasta italiano, a positivar.
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