viernes, 30 de agosto de 2013

Stem hotel... Y me lo quería perder.


Stem hotel, hotel a las afueras de Nakuru donde nos alojamos tres días antes de volver a Nairobi. Me tocó habitación individual, concretamente la VIP 2. Pese a ello, tenía menos detalles que un fiat panda. Eso sí, las cosas importantes eran muy correctas: mosquitera sin agujeros, sábanas limpias y ducha con agua caliente. Lo demás, bueno, a lo demás le daremos un repaso. Tenía TV, pero sin mando y con niebla en todos los canales. El armario con más mierda que el rabo de un oso, la puerta del baño sólo tenía mango para abrir en el lado de dentro del baño, pero tampoco importaba mucho, no había picaporte; si tocabas la alcachofa de la ducha daba calambre...Y, por supuesto una desconcertante puerta que comunicaba con la habitación de al lado, y que me apuré a comprobar si estaba cerrada, de mi lado si, pero ¿y del otro?

Tenía piscina, y me vine arriba y me bañé dos días, grave error, de ahí me vino la invasión de amebas que está acabando con mis tripas y mi ánimo.

El recinto del hotel, con su valla y su seguridad incluía el hotel en sí, constaba de casitas pareadas que eran las habitaciones, una serie de garitos de copas y restaurantes... Ya nos avisaron que el fin de semana podría haber algo de jaleo, el concepto "algo" es muy diferente del mío: música a toda hostia, pese a estar el recinto vacío y, como sospechábamos, habitaciones por horas. El viernes hicimos un picnic delante de la habitación con somosas, jamón ibérico, vino, etc... Y a dormir, los demás. En mi caso no fue así, a eso de las 11.00 se personó una pareja en la habitación de al lado y pimbapimbapimba a copular como locos y a radiarlo. Tal era el escándalo que decidí dar una vuelta por el recinto hasta que los chicos se desfogaran.... Joder desfogarse, cuando regresé a los treinta minutos, ahí seguían pimba pimba pimba y siguieron durante cuatro horas... Me dieron ganas de pedirle un autógrafo al tío, que poderío, que autocontrol, ¿cómo lo haces colega? Yo con un par de minutos tengo suficiente y ya me parece un récord.

Un apartado especial merece el personal del resort. La recepcionista no sabía sumar, no es coña, no sabía sumar el importe de las habitaciones. La camarera que nos atendía era también para darle de comer: al no apuntar comandas en los desayunos, pues te traía lo que quería, si te lo traía. Todas las mañanas se colaba un gato a mendigar en el restaurante por las mesas, hasta que le veía la camarera, cogía una estaca y se la lanzaba sin miramientos dentro del salón.

La primera noche cenamos allí, craso error. Aparte de esperar cincuenta minutos la comanda, ojo señores, con el restaurante completamente vacío, el horror fue cuando los platos llegaron a la mesa. Rob y yo habíamos pedido tilapia a la plancha, tras cincuenta, minutos al fuego, quiero imaginar, la carne y las raspas se habían unido en una masa dura, seca y carbonizada sin sabor ni hostias, pero, lo mejor estaba por llegar, al darle la vuelta para comerlos la otra parte, descubrimos con estupefacción e incredulidad que no había carne en la otra parte, la habían quitado, que cabrones! Obviamente sólo volvimos allí para el desayuno que incluía la estancia y la camarera, con su santo papo nos dice que no íbamos a cenar....que jodía.

Ya sabéis, stem hotel, sólo si ligáis en Nakuru y aguantáis cuatro horas mínimo y, sobre todo, no bañarse.


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