sábado, 31 de agosto de 2013

A positivar


Finales de julio 2013

Qué bonito es el cine.

El otro día nos tomamos unos días de asueto tras la campaña en el lago Nakuru. La idea fue ir a ver olorgesaillie, los que dijeron que era unos de los yacimientos más impresionantes de la tierra se quedaron cortos, y luego pasar un par de días en el parque de Amboseli, pegadito a las faldas del Kilimanjaro, que está ya en Tanzania.



El viaje fue duro, pero con muy bonitos paisajes en muchos momentos, en el yacimiento pasaríamos noche en unas bandas (cabaña en swhajili) que están muy bien de precio. Llenos de polvo y cansados llegamos al lugar y, oh sorpresa.... ¡Que viene la tele!, como diría Mari Tere de la que se avecina, pero para ser más correctos, ¡que vienen los del cine!

Ya había escuchado que la industria del cine era de las más contaminantes que hay, en aquel momento fue cuando lo entendí. Resulta que un cineasta italiano estaba rodando en  aquellos parajes paradisiacos su obra maestra, su opera prima, un anuncio de anís el mono o un remake de Don Pepone, me importa bien poco, y tenía montado un Cristo importante.

El tipo y su grupo de asesores pensaron, nos vamos a Africa, pero al culo del mundo, sin rastro de comodidades occidentales, pero, que cojones, para que vamos adaptarnos. Dicho y hecho, habían acordonado una zona, bueno realmente vallado un perímetro, que para que lo entiendan incluso los de la ESO, equivalía a un campo de fútbol. Allí habían colocado las tiendas de campaña, las duchas con agua caliente, unos asistentes se encargaban de tener un perolo grande con agua en el fuego, recuerdo que es un lugar tropical y semidesértico donde una ducha de agua del tiempo (la que tomé yo) provoca un primer escalofrío, tenían además zonas para comer, de esparcimiento..... Estaban completamente aislados, tío de que tenéis miedo, ¿de que venga un niño a saludar? Leones no hay y a los escorpiones y culebras malignas se la pela vuestra valla.

Pero lo mejor eran los cuatro candiles que tenían para iluminarse, que austeridad, que hijos de puta, la catedral de Burgos tiene menos vatios que su campamento. Me recordó a encuentros en la tercera fase, cuando preparan el lugar del contacto. Se podía ver una hormiga en el suelo de noche. Colega, que se te va el presupuesto en bombillas y generador, que esa es otra cuestión.... Ir a escuchar los pipis y no quitarte de la cabeza el rrrrrrrrrrrrr del generador, hasta las 11 lo tuvieron (aquí uno se retira a dormir a las nueve como muy tarde). Rob fue a darles un toque, yo tenía un foco apuntándome a la cabaña.... Grrrrrrr, estaba a punto de confesar el asesinato de Kennedy cuando lo quitaron.

Para rematar, a las cuatro de la mañana se ponen a trajinar, voces, coches para arriba, coches para abajo y el puto generador de nuevo a sonar.

Eso sí, tras nuestra cena en la lumbre (pollo al curry), y un desayuno relajado, darte un paseo por olorgeasillie, uno de los paisajes más bonitos que hay, casi en el fondo del Rift Valley, viendo los diferentes pisos de fallas elevarse, en un ambiente semidesértico, con decenas de pájaros y viendo el yacimiento con millares de bifaces hace que se te olvide la contaminación de la industria del cine y tú, querido anónimo cineasta italiano, a positivar.





viernes, 30 de agosto de 2013

Stem hotel... Y me lo quería perder.


Stem hotel, hotel a las afueras de Nakuru donde nos alojamos tres días antes de volver a Nairobi. Me tocó habitación individual, concretamente la VIP 2. Pese a ello, tenía menos detalles que un fiat panda. Eso sí, las cosas importantes eran muy correctas: mosquitera sin agujeros, sábanas limpias y ducha con agua caliente. Lo demás, bueno, a lo demás le daremos un repaso. Tenía TV, pero sin mando y con niebla en todos los canales. El armario con más mierda que el rabo de un oso, la puerta del baño sólo tenía mango para abrir en el lado de dentro del baño, pero tampoco importaba mucho, no había picaporte; si tocabas la alcachofa de la ducha daba calambre...Y, por supuesto una desconcertante puerta que comunicaba con la habitación de al lado, y que me apuré a comprobar si estaba cerrada, de mi lado si, pero ¿y del otro?

Tenía piscina, y me vine arriba y me bañé dos días, grave error, de ahí me vino la invasión de amebas que está acabando con mis tripas y mi ánimo.

El recinto del hotel, con su valla y su seguridad incluía el hotel en sí, constaba de casitas pareadas que eran las habitaciones, una serie de garitos de copas y restaurantes... Ya nos avisaron que el fin de semana podría haber algo de jaleo, el concepto "algo" es muy diferente del mío: música a toda hostia, pese a estar el recinto vacío y, como sospechábamos, habitaciones por horas. El viernes hicimos un picnic delante de la habitación con somosas, jamón ibérico, vino, etc... Y a dormir, los demás. En mi caso no fue así, a eso de las 11.00 se personó una pareja en la habitación de al lado y pimbapimbapimba a copular como locos y a radiarlo. Tal era el escándalo que decidí dar una vuelta por el recinto hasta que los chicos se desfogaran.... Joder desfogarse, cuando regresé a los treinta minutos, ahí seguían pimba pimba pimba y siguieron durante cuatro horas... Me dieron ganas de pedirle un autógrafo al tío, que poderío, que autocontrol, ¿cómo lo haces colega? Yo con un par de minutos tengo suficiente y ya me parece un récord.

Un apartado especial merece el personal del resort. La recepcionista no sabía sumar, no es coña, no sabía sumar el importe de las habitaciones. La camarera que nos atendía era también para darle de comer: al no apuntar comandas en los desayunos, pues te traía lo que quería, si te lo traía. Todas las mañanas se colaba un gato a mendigar en el restaurante por las mesas, hasta que le veía la camarera, cogía una estaca y se la lanzaba sin miramientos dentro del salón.

La primera noche cenamos allí, craso error. Aparte de esperar cincuenta minutos la comanda, ojo señores, con el restaurante completamente vacío, el horror fue cuando los platos llegaron a la mesa. Rob y yo habíamos pedido tilapia a la plancha, tras cincuenta, minutos al fuego, quiero imaginar, la carne y las raspas se habían unido en una masa dura, seca y carbonizada sin sabor ni hostias, pero, lo mejor estaba por llegar, al darle la vuelta para comerlos la otra parte, descubrimos con estupefacción e incredulidad que no había carne en la otra parte, la habían quitado, que cabrones! Obviamente sólo volvimos allí para el desayuno que incluía la estancia y la camarera, con su santo papo nos dice que no íbamos a cenar....que jodía.

Ya sabéis, stem hotel, sólo si ligáis en Nakuru y aguantáis cuatro horas mínimo y, sobre todo, no bañarse.


viernes, 2 de agosto de 2013

Hotel California


2 agosto 2013

Hotel California.

Darlings todos, mientras me quedo cuidando los coches del convoy, nos hacen falta más cuerdas para atar los bultos al techo, os quiero contar la primera noche en el hotel Alakara de Kitale. No penséis que es el Hilton, nuestro presupuesto no da para más y la ciudad tampoco, por lo que nos alojamos en éste durante dos noches antes de llegar al campamento en Turkana.

El hotel es barato, habitación doble estándar unos 12 euros, lo que me hace pensar que el hotel, los fines de semana, se paga por horas, ya daré argumentación, hoy es viernes...
La cama está limpia, la mosquitera en condiciones y el baño, pues bueno,no son unas termas, de los de uso obligado de flip-flops, yo traje las mías porque las que proporciona el hotel las tuvo que usar Kunta Kinte antes de la amputación.

 Después de hacer un exceso tomándome una Tusker, aquí son de medio litro, y una cena bastante decente nos vamos a la habitación con el ánimo de darme una ducha en condiciones después de más de diez horas de viaje desde Nairobi.

Con la ducha tenemos dos problemas, el primero que no sale caliente y el segundo es que no sale agua. Pero maticemos, cuando abres el grifo sale agua en abundancia, exactamente durante diez segundos, tras ello, el torrente acuífero se convierte en un hilo de agua que, como ya dije sale del tiempo, anoche frío. Todo esto no penséis que sale de la alcachofa, no, sale del grifo, porque si conectas la alcachofa es una retahíla de lágrimas lo que sale sin consistencia para el merecido baño.

Cuando Alex y yo vimos la habitación, no acabamos de comprender por qué había una palangana de las grandes metidas en la ducha, que por cierto carece de cortina, con el consiguiente empantanamiento del baño, pese a que no cae agua, si saliese hay que remar para salir, ahora vamos entendiendo que dicho articulo hace las veces de palangana y, quizás, bidet.

Con más miedo que vergüenza y después de meter el pie en el chorrillo durante minutos con la esperanza inútil de que aquello saliese caliente en algún momento, decidí usar la esponja y empezar a lavarme a trozos, no cabía debajo del chorrillo y tocar las paredes no estaba en mi agenda.

En ese momento me di cuenta que mi excesiva miopía va remitiendo puesto que sin gafas, señores son casi seis dioptrías por ojo, pude ver unos bichejos pululando por la pared... Alex dice que son pulgas, yo creo y deseo que no. Aún con todo, que bien se siente uno después de lavarse oiga.

Como dije, la cama está ok, pero al abrir el armario comprobamos que algún ser de ultratumba digno de salir en el programa de Iker Jiménez habitaba allí, que hedor señores. Cerramos, obviamente. Por suerte no estaba en ese momento.

La habitación, tiene detalles raros que no la hacen candidata a ningún premio de diseño, ni siquiera sueco. La tele mira hacia la puerta, lo cual es poco fen-shui, pero es que desde la cama lo único que ves es la parte trasera de la misma. La ventana del baño da al pasillo, si señores, tú estás ahí entregándote en cuerpo y alma, sobre todo en cuerpo, y el que pasa por el pasillo se va merendado. Aparte de que alguien puede asomarse o sacar foto a las muchachas descuidadas.





Mención especial merece el desayuno, bueno, mejor la organización de la cocina, Chicote tiembla. Todo muy moderno te dan un papel donde marcas la comanda, y luego ellos ya te traen lo que le sale de las pelotas. Hoy pedí salchichas y huevo frito y me lo trajeron, además,con tomate y tostadas que no solicité. Otro no tuvieron tan buena suerte y los huevos fueron tortilla, les dieron salchichas sin pedirlas.... Eso si. Todo muy rico. Hoy para comer han tardado cincuenta minutos para traerme la comanda, había,gente de mi grupo que debía estar babeando en la siesta cuando yo empezaba a comer...

Para terminar un breve apunte sobre las normas del hotel que te ponen en cada habitación, sólo destacaré algunas, como por ejemplo, no usar las toallas para limpiar zapatos, no usarlas como alfombrilla, dejar la llave en recepción, quien rompe paga, salir a las 9 am sí o sí, si te roban algo es tu problema (ya dicen por los pasillos que no dejes nada de valor en la habitación), pero mi preferida es la de, literalmente: "no tirar CD's usados en el suelo, use la papelera". Después de darle vuelta Alex llegó a la conclusión de que cd es condom... De ahí lo de por horas.

A ver que tal esta noche, solo falta un asesino para que esto sea el Hotel California.